viernes, 12 de diciembre de 2008

DEFICIT DE ATENCION


ADD

El Trastorno por Déficit de Atención (ADD) cae dentro de una clasificación más vasta, como uno de los tres subtipos de ADHD – Tipo Principalmente Inatento. Los niños que son del tipo principalmente inatento son usualmente olvidadizos en las actividades diarias, prestan poca atención a los detalles, y se distraen fácilmente con estímulos externos. Podrían tener problemas para mantener la atención, pierden las cosas con frecuencia, y son reacios a realizar un esfuerzo mental sostenido. No llevan a cabo las tareas, tienen dificultad para organizarse, y parece que no escuchan cuando se les habla. Usualmente no se diagnostica hasta el tercer o cuarto grado cuando los niños tienen que funcionar con mayor independencia. Los niños son usualmente cooperativos, pero simplemente no pueden funcionar bien cuando necesitan enfocarse y prestar atención. Pueden jugar los juegos de video y juegos que les gusta sin problemas, pero tienen dificultad para prestarle atención a las tareas. Se olvidan de cosas y pasan horas tratando de terminar una pequeña parte de la tarea. Todo este comportamiento puede incluir dificultades diarias con los padres.



ADHD

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (ADHD) es un desorden diagnosticado médicamente que dura por lo menos 6 meses y usualmente comienza antes de los 7 años. Los síntomas de comportamiento están presentes en por lo menos dos ambientes – como en el hogar y en la escuela – y están presentes en situaciones sociales también. En el cerebro, los mensajes son enviados de una neurona a otra a través de un pequeño espacio – sinapsis – a través de mensajeros químicos llamados neurotransmisores. En los individuos con ADHD, los mensajes no son enviados lo suficientemente rápido. Los estudios han encontrado que existen niveles más bajos de ciertos químicos, lo cual contribuye a la dificultad en la auto-regulación. No se conoce una causa para el ADHD. Para que se diagnostique ADHD se deben tener por lo menos 6 síntomas. Los síntomas principales son problemas crónicos de inatención, y/o impulsividad, y/o hiperactividad, y dificultades en el funcionamiento social, académico y conductual. Hay tres tipos principales de ADHD:

ADHD del Tipo Principalmente Inatento – inatento y distraído – no hiperactividad

ADHD del Tipo Principalmente Hiperactivo-Impulsivo – hiperactivo e impulsivo

ADHD del Tipo Combinado – tanto inatento y distraído como hiperactivo e impulsivo


Si los padres sospechan que su niño tiene ADD o ADHD, ellos deberían llevarlo a un pediatra o a un proveedor de salud y buscar a un psicólogo infantil especializado en ADHD. Los pediatras y los maestros de la escuela usualmente pueden recomendar a buenos psicólogos. Los pediatras, proveedores de salud, psiquiatras y psicólogos infantiles pueden evaluar al niño en base a su historia académica y su funcionamiento social y emocional registrado a través de una lista de control del comportamiento del niño hecha por los padres y maestros y a través de la observación. Los padres también pueden encontrar grupos de apoyo en CHADD (Niños y Adultos con Trastornos por Déficit de Atención y Desórdenes de Hiperactividad). Los padres deberían llevar a sus niños a grupos de destrezas sociales para aprender a manejar su comportamiento con sus compañeros, etc. También hay programas que pueden enseñarle a los padres la modificación de comportamiento, como mantener rutinas y horarios consistentes. Usted puede hacer una tabla para vestirse, cepillarse los dientes, comer, etc., con un sistema de recompensas usando calcomanías y premios.

Los medicamentos son usualmente un último recurso, especialmente en los niños más pequeños. Los padres y proveedores deberían enfocarse en trabajar juntos para ayudar al niño a manejar su comportamiento, y luego los medicamentos pueden ser una opción extra. Pero los medicamentos por sí solos no pueden reemplazar el beneficio de que los padres aprendan buenas destrezas para el manejo del comportamiento. Los grupos de destrezas sociales también son buenos para enseñarles a los niños el manejo del comportamiento. Cuánto más pronto busque ayuda, mejor será el resultado. La intervención temprana puede ayudar realmente a formar el comportamiento de un niño. Usualmente los niños no son diagnosticados hasta los 9 años, pero los síntomas son descubiertos por primera vez a la edad de 5 años. Es mucho más difícil cambiar los patrones de comportamiento en un niño de 9 años que en uno de 5. Sin tratamiento, los niños están en un mayor riesgo de caer en drogas, abuso de alcohol, de no terminar la escuela y de promiscuidad sexual. Con la intervención temprana, los niños con ADHD pueden funcionar tan bien como cualquier persona.






No hay comentarios: